¿Qué diferencia hay entre realidad virtual, aumentada y mixta?
Son tecnologías relacionadas pero distintas. La realidad virtual (VR) te sumerge por completo en un mundo digital mediante unas gafas que tapan tu visión y sustituyen tu entorno por uno generado por ordenador, donde puedes mirar y moverte en 360 grados. La realidad aumentada (AR) no te aísla, sino que superpone elementos digitales sobre el mundo real que ves —el ejemplo más famoso fue Pokémon GO, o los filtros de Instagram—. La realidad mixta (MR) va un paso más allá y permite que los objetos virtuales interactúen con el entorno físico real de forma convincente. Hoy muchos dispositivos modernos (como las Meta Quest o las Apple Visión Pro) combinan varias de estas tecnologías, lo que se engloba bajo el término "realidad extendida" (XR). Cada una tiene aplicaciones distintas, desde el videojuego y el entretenimiento hasta la formación, la medicina, la arquitectura o la industria.
¿Qué gafas de realidad virtual hay y cuál elegir para empezar?
El mercado ofrece opciones para todos los presupuestos. Las gafas autónomas (standalone) como las Meta Quest son las más populares para empezar: no necesitan ordenador ni cables, son relativamente asequibles y tienen un catálogo enorme de juegos y experiencias, además de poder conectarse a un PC para juegos más potentes. Para quien busque la máxima calidad gráfica, las gafas conectadas a un PC potente o a una consola (como la PSVR2 para PlayStation) ofrecen experiencias más espectaculares, a cambio de un mayor coste y requisitos. En la gama alta están dispositivos como las Apple Visión Pro, centradas en la realidad mixta y la productividad. Para empezar, lo más recomendable suele ser una gafa autónoma por su comodidad y relación calidad-precio. Conviene tener en cuenta el espacio disponible en casa para moverse y, si eres propenso, ir poco a poco para evitar el mareo (cinetosis) los primeros días.
¿Más allá de los videojuegos, para qué se usa la realidad virtual?
Aunque el videojuego y el entretenimiento son su cara más conocida, la realidad virtual y aumentada tienen aplicaciones profesionales que están transformando muchos sectores. En medicina se usa para entrenar cirujanos sin riesgo, para terapias contra fobias, ansiedad o dolor crónico, y en rehabilitación. En educación y formación permite simular situaciones reales (pilotar, manejar maquinaria, practicar protocolos de emergencia) de forma segura. La arquitectura y el diseño industrial usan la VR para "caminar" por edificios o productos antes de construirlos, y la AR para superponer planos sobre el espacio real. La industria la emplea para mantenimiento, montaje y formación de operarios. También hay aplicaciones en arte, museos, turismo virtual, fitness (el ejercicio en VR es muy popular), eventos sociales y trabajo colaborativo a distancia. Es un campo en plena expansión, con muchas oportunidades laborales para desarrolladores, diseñadores 3D y creadores de experiencias.
- Respeto: trata a los demás como te gustaría que te trataran. Sin insultos, acoso ni discurso de odio.
- Nada de spam ni suplantaciones: no hagas publicidad, enlaces masivos ni te hagas pasar por otra persona.
- Protege tus datos: no compartas teléfono, dirección ni información personal, ni tuya ni de otras personas.
- Cada sala tiene su temática; las salas marcadas para adultos requieren ser mayor de edad.