¿Qué significa "fer el vermut" y por qué es una tradición tan catalana?
"Fer el vermut" (hacer el vermut) es uno de los rituales sociales más queridos de Catalunya y de buena parte de España. Consiste en reunirse, típicamente a media mañana del domingo o de un día festivo —la "hora del vermut", antes de comer—, para tomar una copa de vermut acompañada de un aperitivo y, sobre todo, de buena conversación. Es un momento de sobremesa social, relajado y sin prisas, que va mucho más allá de la bebida: es una excusa para verse con amigos y familia, charlar y disfrutar. Aunque el vermut como bebida vivió altibajos, en la última década ha protagonizado un enorme resurgir, especialmente entre la gente joven, convirtiéndose de nuevo en sinónimo de plan apetecible. Barcelona y muchos pueblos de Catalunya han recuperado con fuerza esta tradición, con vermuterías clásicas y modernas por todas partes.
¿Qué es exactamente el vermut y cómo se toma?
El vermut (o vermú) es un vino aromatizado y macerado con una mezcla de hierbas, raíces y especias —entre las que el ajenjo da nombre a la bebida— y endulzado. Los hay principalmente rojos (los más populares, dulces y con cuerpo) y blancos (más secos). En Catalunya hay una potente tradición vermutera, con Reus (Tarragona) como capital histórica del vermut español y numerosas marcas artesanas y locales muy apreciadas. La forma clásica de servirlo es en vaso o copa, con hielo, una rodaja de naranja y a veces una aceituna, y un toque de sifón. El acompañamiento tradicional incluye aceitunas, berberechos, mejillones, patatas chips, conservas (las "llaunes"), banderillas o "gildas", y embutidos. Cada vez hay más vermuts artesanos de pequeños productores y cartas de vermut elaboradas en los bares, lo que ha convertido el aperitivo en toda una experiencia gastronómica.
¿Dónde se puede disfrutar de un buen vermut en Barcelona?
Barcelona vive una auténtica edad de oro del vermut, con opciones para todos los gustos repartidas por toda la ciudad. Conviven las vermuterías y bodegas clásicas y centenarias —algunas con más de un siglo de historia, con sus barricas, su mármol y su ambiente de toda la vida— con una nueva generación de locales modernos que reinventan el aperitivo. Barrios como Gràcia, el Poble-sec, Sant Antoni, el Born o el Gòtic concentran muchas de las mejores propuestas. La cultura del vermut se vive especialmente los fines de semana, cuando los bares se llenan a la hora del aperitivo y la gente sale a la calle. Más allá de la capital, pueblos y ciudades de toda Catalunya tienen sus propias vermuterías de referencia, y Reus, cuna del vermut, es casi una peregrinación obligada para los aficionados. Lo mejor es dejarse recomendar y descubrir nuevos rincones, vermut en mano.
- Respeto: trata a los demás como te gustaría que te trataran. Sin insultos, acoso ni discurso de odio.
- Nada de spam ni suplantaciones: no hagas publicidad, enlaces masivos ni te hagas pasar por otra persona.
- Protege tus datos: no compartas teléfono, dirección ni información personal, ni tuya ni de otras personas.
- Cada sala tiene su temática; las salas marcadas para adultos requieren ser mayor de edad.