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Cerca de Mogadiscio (Somalia)
¿Por qué Somalia es considerada un Estado fallido y qué pasó desde 1991?
Somalia es el ejemplo canónico de Estado fallido en los estudios de ciencia política y relaciones internacionales. El colapso del Estado somalí tiene una fecha clara: el 26 de enero de 1991, cuando el dictador Siad Barre (que gobernaba desde 1969 con un régimen de socialismo islámico aliado primero con la URSS y luego con EEUU) fue derrocado por una coalición de facciones rebeldes que inmediatamente comenzaron a luchar entre si por el poder. El resultado fue la ausencia de gobierno central efectivo durante más de 20 años: entre 1991 y 2012, Somalia no tuvo un gobierno reconocido internacionalmente capaz de controlar el territorio nacional. Las consecuencias humanitarias fueron catastróficas: la hambruna de 1992 (que provocó la intervención militar de EEUU y la ONU — la batalla de Mogadiscio de 1993, inmortalizada en la película Black Hawk Down, fue parte de esta intervención) mato a entre 200.000 y 500.000 personas. En este vacio de poder surgieron: los señores de la guerra (que controlaban territorios y recursos), Somalilandia (que declaro la independencia en 1991 en el noroeste y es de facto un estado independiente estable aunque no reconocido internacionalmente), y posteriormente Al-Shabaab (un grupo yihadista afiliado a Al-Qaeda que controla áreas rurales y ha cometido atentados en Kenya, Uganda y la propia Somalia).
¿Cómo surgió la piratería somalí y por qué fue tan grave entre 2008 y 2012?
La piratería somalí del Océano Índico fue el mayor problema de piratería maritima del mundo moderno y tuvo su pico entre 2008 y 2012. Las causas tienen raíces en el colapso del Estado: sin gobierno costero, los barcos pesqueros extranjeros (principalmente asiáticos y europeos) comenzaron a pescar ilegalmente en las aguas territoriales somalis, destruyendo la pesca local que era el sustento de las comunidades costeras. Los primeros piratas se llamaban a sí mismos la guardia costera somalí y decían actuar en respuesta a la pesca ilegal y el vertido de residuos tóxicos en sus aguas. Rápidamente, la actividad se profesionalizó y se convirtió en un negocio de secuestro de barcos y cobro de rescates que en 2011 llego a extorsionar entre 100 y 200 millones de dólares anuales a la industria naviera. En el pico de la crisis (2011), habia 736 marineros de 32 países retenidos como rehenes. La respuesta internacional fue un despliegue naval multinaacional sin precedentes: la operación Atalanta de la Union Europea (en la que participo la Armada española con fragatas como el Numancia y el Navarra), la operación Ocean Shield de la OTAN y varias operaciones nacionales de EEUU, China, India y Rusia. Las medidas combinadas (patrullas navales, mejores prácticas de los barcos, el uso de seguridad privada armada a bordo y la mejora de la gobernanza en Somalia) redujeron dramáticamente los ataques después de 2012.
¿Cuántos somalíes viven en España y cómo es su comunidad?
La comunidad somalí en España es una de las más significativas entre los refugiados africanos en el país. El INE estima entre 10.000 y 15.000 ciudadanos de origen somalí en España, pero dado que muchos llegaron como solicitantes de asilo (con alta tasa de aprobación — la persecución de Al-Shabaab y la guerra civil son causas reconocidas de asilo), la cifra real podría ser mayor. Los somalíes en España se concentran principalmente en Cataluña (especialmente en el entorno metropolitano de Barcelona — Badalona, Hospitalet, Santa Coloma de Gramenet), Madrid y el País Vasco. La ruta de llegada fue principalmente la ruta del Mediterráneo central (Libia-Italia-España) y la ruta del Atlántico (Marruecos-Canarias). La lengua de la comunidad somalí en España es el somalí (una lengua cusita de la familia afroasiática, emparentada con el oromo y el afar etíopes — completamente diferente de las lenguas bantu del África central). El somalí tiene escritura oficial desde 1972 (cuando el presidente Siad Barre adoptó el alfabeto latino para transcribir el somalí — antes era solo oral). Los somalíes son mayoritariamente sunitas practicantes y la mezquita tiene un papel central en la vida comunitaria en la diáspora.
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