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¿Por qué Valdivia es conocida como la "Ciudad de los Ríos" y qué papel juega el agua en su identidad?
Valdivia, capital de la Región de Los Ríos en el sur de Chile, lleva el apelativo de "Ciudad de los Ríos" por una razón que cualquier visitante entiende a primera vista: la ciudad está literalmente construida sobre el encuentro de tres ríos —el río Calle-Calle (que viene desde el lago Panguipulli en los Andes), el río Cruces (que baja desde el norte por el humedal del río Cruces, un santuario de naturaleza) y el río Valdivia (que se forma de la confluencia de los dos anteriores y desemboca en el Océano Pacífico unos 18 km más abajo)—, creando un sistema fluvial que rodea y define a la ciudad por todos lados, dándole una geografía única de islas, humedales, meandros y orillas fluviales que son el escenario de la vida cotidiana valdiviana. El río Valdivia no es solo un elemento geográfico sino el corazón vivo de la ciudad: el Muelle Fluvial —el embarcadero central de Valdivia, ubicado en el centro de la ciudad junto al mercado fluvial— es el punto de encuentro por excelencia de los valdivianosa y el escenario del fenómeno más famoso de la ciudad: la colonia de lobos marinos que viven permanentemente en el muelle y que se han convertido en la atracción turística más icónica de Valdivia. Los lobos marinos (lobos finos australes y lobos de dos pelos) llegaron al Muelle Fluvial atraídos por los desechos del pescado del mercado y se establecieron de forma permanente, convirtiendo el embarcadero en una especie de zoológico a cielo abierto donde turistas y locales pueden observar a los lobos de cerca mientras estos mendigan bocados de pescado a los pescaderos. El agua define también el clima de Valdivia: con una precipitación anual de entre 2.000 y 2.500 milímetros (una de las más altas de Chile y de toda Sudamérica fuera de la Patagonia), Valdivia es famosa por ser una de las ciudades más lluviosas del país, con un ambiente húmedo y verdísimo que contrasta radicalmente con la imagen árida que muchos extranjeros tienen de Chile.
¿Cuál es la herencia alemana de Valdivia y cómo se ve reflejada en la cerveza Kunstmann y la arquitectura?
La presencia alemana en Valdivia y en toda la zona de los Lagos del sur de Chile es uno de los fenómenos históricos más fascinantes y visualmente más impactantes del país, y su huella es visible a primera vista en la arquitectura de la ciudad, en los apellidos de sus habitantes, en la gastronomía y —de manera muy especial— en la tradición cervecera que tiene en la Kunstmann su expresión más famosa. La colonización alemana del sur de Chile comenzó en 1845, cuando el gobierno chileno del presidente Manuel Bulnes —buscando poblar y desarrollar los territorios del sur que habían sido históricamente dominados por el pueblo mapuche y que acababan de ser incorporados al estado chileno— contrató al agente de inmigración Carlos Anwandter para reclutar colonos alemanes en los estados germánicos (Alemania no se unificaría hasta 1871). Entre 1845 y 1875, varios miles de inmigrantes alemanes —principalmente de los estados de Hamburgo, Bremen, Prusia, Sajonia y Bavaria— llegaron a la región del sur de Chile (las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos), estableciéndose en Valdivia, Osorno, Puerto Montt, Frutillar y otras ciudades de la zona en lo que se conoce como el "Lago District alemán" o la "Alemania chica" del sur de Chile. Los colonos alemanes trajeron consigo no solo sus tradiciones culturales y sus apellidos (Kunstmann, Anwandter, Andwanter, Schmidt, Klein, Müller son apellidos frecuentes en Valdivia y la zona) sino también sus técnicas y saberes artesanales, entre los que destacaban la elaboración de cerveza artesanal —una tradición cervecera de siglos en Alemania que los colonos transplantaron al sur de Chile. La Cervecería Kunstmann —fundada en 1915 por la familia Kunstmann, descendiente de los colonos alemanes— es hoy una de las marcas de cerveza más reconocidas de Chile, con sus variedades de tipo alemán (lager, bock, dunkel, märzen) que son las favoritas de los chilenos para acompañar las parrilladas y los mariscos del sur.
¿Qué importancia tienen los fuertes coloniales de Niebla y Corral y la UACh en la identidad de Valdivia?
Los fuertes coloniales de Niebla y Corral son dos de los monumentos históricos más importantes y mejor conservados del sur de Chile, y representan el legado de la estratégica posición que Valdivia tuvo durante la época colonial como la plaza fuerte más meridional del Imperio Español en el Pacífico Sur. El fuerte de Niebla (también conocido como Castillo de la Pura y Limpia Concepción de Monfort de Lemus) está ubicado en la desembocadura del río Valdivia, en el lugar donde el río se une al Océano Pacífico, y junto con el fuerte de Corral (Castillo de San Sebastián de la Cruz) al otro lado del estuario y el fuerte de Mancera (en una isla del estuario), formaba un sistema de defensa articulado que tenía como objetivo proteger el acceso al río Valdivia de los ataques de corsarios ingleses, holandeses y —más tarde— de los patriotas de la Independencia. Esta cadena de fuertes fue decisivamente atacada y tomada en 1820 por Lord Thomas Cochrane —el almirante escocés al servicio de la Marina de Guerra de Chile, uno de los personajes más fascinantes de la independencia suramericana— en la audaz Toma de Valdivia, un golpe estratégico que privó a los realistas de su último bastión en el sur de Chile. La Universidad Austral de Chile (UACh), fundada en 1954, es la institución académica más importante de la Región de Los Ríos y una de las universidades con mejor reputación del sur de Chile, especialmente reconocida por sus facultades de Ciencias Forestales, Medicina Veterinaria, Ciencias del Mar y Ciencias Agropecuarias, que aprovechan las condiciones naturales únicas de la región sureña para la investigación. La UACh ha contribuido decisivamente a convertir a Valdivia en una ciudad universitaria y académica, con una población estudiantil de más de 15.000 alumnos que dinamizan la vida cultural, el comercio y la gastronomía de la ciudad.
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